FORD VS CHEVY
La llegada del juego Ford Vs. Chevy al mundo de las consolas de Playstation 2 fue una interesante forma de prolongar - ahora en un nivel virtual - la clásica rivalidad o enfrentamiento entre las dos marcas reconocidas en el mercado de los coches. Ahora bien, más allá de la publicidad descarada con la que fue presentado como el juego definitivo que enfrentaría a las dos firmas, el título no pasa de ser un mero divertimento y tampoco muy divertido que digamos. Veamos.
Además de la posibilidad de jugar con seis usuarios en línea de manera simultanea, el juego le ofrece al eventual jugador la posibilidad de optar por alguno de los más novedosos coches desarrollados por Chevy y por Ford. Tamaña decisión de jugabilidad haría pensar en un resultado óptimo pero, francamente, la meta parece haberse desdibujado en el camino.
Cada uno de los coches que aparecen en el transcurso del juego están repletos de errores de diseño (acabados, colores, terminaciones, paneles), no siendo eso el factor más preocupante. Una de las cosas más molestas del juego es la presencia monótona y omnisciente de una voz en off que parece destinada a no callarse nunca. Además, la banda sonora está editada de una forma muy elevada, volviéndose por momentos inaguantable.
La tan pretendida rivalidad entre Chevy y Ford - que en realidad es más bien una rivalidad propagandística ya que ambas marcas, con sus respectivos modelos, conviven cómodamente en el mercado - no está reflejada en el juego que se limita a una exhibición de modelos, recorrido y trazados acumulados sin ton ni son. Como dijo un analista, es verdaderamente complicado tomar partido por una de las marcas cuando todo está desarrollado con tanto esmero técnico, un esmero que hace que todos los coches que aparecen sean apetecibles. |